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Alimentación para Yoguis (I):

¿Qué dicen los textos yóguicos clásicos?

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Alimentarse de manera consciente, afortunadamente, es una cuestión cada día más en auge.

Principalmente porque nuestro estado de salud mejora sustancialmente cuando damos prioridad a una alimentación acorde a nuestra constitución y actividad.

Los beneficios no son solo a nivel físico, sino que nuestro estado mental y emocional están directamente relacionados con nuestros hábitos alimenticios.

Los yoguis incluso pueden percibir como su práctica diaria es diferente en función de los alimentos ingeridos el día anterior.

Y esto sí que no es una cuestión reciente, sino que la mayoría de textos yóguicos que han llegado a nuestros días, aportan recomendaciones para los yoguis que quieran avanzar en su camino.

Desde hace miles de años nos vienen trasmitiendo cómo cada uno de los alimentos tienen unas propiedades características y cómo estas pueden favorecer o entorpecer la práctica yóguica.


A continuación he recogido algunos comentarios que encontramos dentro de los tratados y enseñanzas yóguicas, desde textos más antiguos a textos más recientes:

Chandogya Upanishad ( ~800 aec)

VI-5. “Cuando el alimento es ingerido, se divide en tres. La parte más burda se convierte en excremento y es defecada; la parte intermedia alimenta los tejidos, y la parte más sutil se convierte en la mente.”

VII-26. “Cuando la comida es pura, el ser se vuelve puro, se adquiere una mente firme, y con ella pueden cortarse todos los nudos.”


Bhagavad Gita (~200 aec)

XVII.8 “Las personas que son puras (sáttvicas) gustan de alimentos puros: aquellos que aportan salud, poder mental, fuerza y larga vida; que son sabrosos, calmantes y nutritivos, y dan contento al corazón.”

XVII.9 “A las personas de temperamento pasional (rajásicas) les gustan los alimentos ácidos y amargos, salados, demasiado calientes y secos, los que causan pesadez, enfermedad y dolor.”

XVII.10 “Las personas de oscuridad (tamásicas) comen alimentos rancios e insípidos, podridos o del día anterior, impuros.”


Yoga Sutras (400 ec)

Capítulo II – Sadhana Pada

Correlación con aforismos donde se hace referencia a saucha (pureza).

II.40 “La pureza y limpieza protegen al cuerpo y lo convierten en morada adecuada para el que ve.”

II.41 “Con la pureza también se purifica la mente (proporcionando) alegría, atención, dominio de los sentidos y capacidad para la auto-observación.”


Hatha Pradipika ( s. 15 ec)

I.59 “No se consideran adecuados para el yogui los alimentos amargos, agrios, picantes, salados o muy calientes; (…) el sésamo, la mostaza, las bebidas alcohólicas, el pescado, la carne, el requesón, (…) la asafétida y el ajo.”

I.60 “También debe evitarse la comida recalentada, los alimentos secos, demasiado salados o ácidos, y los alimetos con mucha mezcla de vegetales (difíciles de digerir).

I.62 “Los siguientes alimentos son recomendados para el yogui: trigo, arroz, centeno, (…) leche, ghee, azúcar moreno, miel, jengibre fresco, (…) mung y agua pura.”

I.63 “El yogui debe tomar alimentos nutritivos y dulces, mezclados con leche y ghee, que aumenten los dhatu y sean agradables.”


Gheranda Samhita (s. 18 ec)

Capítulo V – Estrofas 15 a 32. Ejemplos:

5.16 “Quien practique yoga sin moderación en la dieta contraerá distintas enfermedades y no alcanzará el éxito”

5.22 Medio estómago se llenará con comida, una cuarta parte con agua, y la cuarta parte restante deberá dejarse vacía para la práctica del prāṇāyāma.

5.30 Se deben evitar los alimentos de digestión pesada, los que estén en mal estado, o rancios, los demasiado calientes o demasiado fríos y los muy excitantes.

5.31 No es conveniente bañarse temprano (antes de la salida del sol), ayunar o cualquier otra cosa que agreda al cuerpo. El yogui debe comer varias veces al día y evitar no comer en absoluto o comer demasiado frecuentemente.


Las fechas indicadas anteriormente en los textos son las mayormente aceptadas por los académicos aunque para la tradición india, y gran mayoría de yoguis, son mucho más antiguas.

La sabiduría yóguica como siempre miles de años por delante…, así que releer estos clásicos universales de vez en cuando es una fuente de información veraz y de inspiración.

Pero recuerda que no hay nada más real como tu propia experiencia.